Valeria odiaba su casillero. Estaba al final del pasillo, cerca del aula de ciencias donde nadie iba. Un lunes encontró una nota doblada en forma de cuadrado: “El que mira por la ventana del segundo piso a las 2:14 pm no ve el patio, ve el pasado.”
De repente, la foto cambió. El chico ya no estaba. En su lugar, una sombra alargada ocupaba su sitio. historias de misterio cortas para adolescentes
envió un último mensaje antes de que la cobertura desapareciera: «El diario no era de ella. Era sobre ella» Valeria odiaba su casillero
—Ya tengo la cámara —susurró Elena a la oscuridad del metal—. ¿Qué quieres que haga? ve el pasado.” De repente