Asterix Y Obelix En Los Juegos Olimpicos [work]
Astérix en los Juegos Olímpicos es una de las historias más emblemáticas de la franquicia francesa, disponible en tres formatos principales: el cómic original, una película de imagen real y un videojuego. Cómic Original (1968)
Asterix and Obelix decide to help Lovix win the Olympics. However, there’s a major problem: The magic potion is forbidden in the Olympic Games (the Greeks want a fair competition). Without the potion, the Gauls are just normal (though tough) men. Obelix, who fell into the magic potion cauldron as a baby and has permanent super strength, also cannot compete – because he would be an “unnatural athlete.” asterix y obelix en los juegos olimpicos
The 2008 film adaptation introduces a romantic subplot not found in the original book. The Gauls join the games to help their lovesick friend, Alafolix (Lovesix), win the hand of the Greek Princess Irina. Asterix at the Olympic Games - MPC Paris Astérix en los Juegos Olímpicos es una de
Esto da lugar a escenas hilarantes donde Obelix, que de por sí es fuerte sin necesidad de poción porque se cayó al caldero de pequeño (y tiene sus efectos de forma permanente), intenta ocultar su fuerza sobrehumana. El pobre Obelix, siempre ansioso por lucirse, tiene que contener su potencia al lanzar el disco, la jabalina o al correr, lo cual le resulta prácticamente imposible. Without the potion, the Gauls are just normal
Cuando se habla del cómic franco-belga, hay dos nombres que resuenan en la memoria colectiva de varias generaciones: Asterix y Obelix. Estos irreductibles galos, que resisten al Imperio Romano en una pequeña aldea de la Armórica, han protagonizado decenas de aventuras. Una de las más ambiciosas, coloridas y físicamente cómicas es, sin duda, Asterix y Obelix en los Juegos Olímpicos .
Mientras tanto, los romanos, con Bruto a la cabeza, intentan hacer trampa por todos los medios, enviando saboteadores, comprando jueces y utilizando todo tipo de artimañas. La contraposición entre el fair play (aunque sea a regañadientes) de los galos y la corrupción absoluta de los romanos es una fuente inagotable de sátira.