Sharma habla a menudo de la "soledad del líder". El camino del heroísmo diario es exigente y, a menudo, solitario, pues la mayoría elige el camino fácil de la mediocridad. Aceptar esta soledad como parte del precio de la entrada a una vida extraordinaria es vital. La resiliencia se convierte en la capacidad de volver a lo básico, a los rituales y a la visión, una y otra vez, sin importar las circunstancias externas.

We are living in a time of distraction and disruption. To survive and thrive, we must reclaim our personal power. The world needs more heroes—not just in movies, but in offices, schools, and homes.